"Debes abandonarte en sus manos para poder comprender el significado de toda tu vida [...] Debes pensar que te sacrificas, pero que ese sacrificio no es sino un paso hacia la identificación de un rostro [...] cuyo éxtasis todo lo que tu haces lo tiñe de sangre. Sacrificas tu pudor y tu cuerpo para lograr aprisionar lo que siempre se te ha fugado. "
(P. 173) FARABEUF, O LA CRÓNICA DE UN INSTANTE de Salvador Elizondo